La única lucha que se pierde, es aquella que se abandona.

La única lucha que se pierde, es aquella que se abandona.
Hay amores que matan, pero el tuyo... Me ha resucitado

miércoles, 31 de agosto de 2022

 

EL DIA D… MI DIA DE FURIA

Hace ya varios ayeres estudiaba la primaria en la colonia Guerrero de la CDMX, estudiaba ahí ya que mi mamá trabajaba en la guardería enfrente de la primaria y esto facilitaba mucho las cosas para una familia de clase trabajadora.

Debo decir que siempre me consideré una niña gris, una más, no era más bonita, ni más inteligente, ni más alta que el resto. En 4º de primaria había un niño cuyo nombre curiosamente nunca supe, había estudiado desde 1º conmigo, pero todos lo llamaban por su apellido: Manzo.

Manzo era el clásico buleador, maltratador de compañeros, violento y agresivo, pero en un México de los 80´s en una primaria publica, en la una colonia que fue de los primeros barrios de la CDMX, eso no importaba. Las maestras solamente lo sacaban del salón o lo paraban en la parte de atrás como castigo. Como es de esperarse Manzo acosaba a las niñas, les decía groserías, nos alzaba las faldas y nos jalaba del pelo, pero nuevamente repito, México en los 80´s no era la ciudad que iba en contra del maltrato a los compañeros y la palabra bulin y acoso apenas se conocían. Cierto día, estando en el recreo con mi única amiga Manzo se nos acercó, comenzó a decirnos cosas entre insultos y faltas de respeto, por lo que yo, Malena Ortega, la gris, la que nunca contestaba a este tipo de abuso le dije: Chinga tu madre.

Creo que fue el primer chinga tu madre que dije en mi vida y después de ese vendrían millones o billones más, pero en ese momento hasta el malandro de Manzo se quedó mudo, después de unos segundos que parecieron horas eternas me dijo lo peor que le puedes decir a una alumna: Te voy a acusar con la maestra. Yo me puse a llorar desconsolada, pensando en las consecuencias catastróficas que tendría dicha acusación, por lo que hice lo que cualquier mexicano haría, intente sobornarlo. Al principio no sabía que ofrecer a cambio de que no me acusara, le ofrecí mi torta de jamón, el poco dinero que me quedaba después de comprarme un Boing de Guayaba, hasta que le ofrecí hacer sus tareas en lo que restaba del año, en ese momento vi cómo le brillaron los ojos.

Manzo era el niño que “decían” había reprobado dos años, por eso era más grande, también decían que en su vecindad vivía casi toda su familia y que sus primos robaban autopartes, el mismo presumía que tenía familiares en la cárcel. Claramente era un pobre niño que había crecido en la pobreza y la desigualdad, que los ejemplos de vida que tenía eran esos primos que robaban, que llevaba los pantalones “brinca charcos” porque eran los únicos que tenía, seguramente era preso de la violencia intrafamiliar y de ahí su resentimiento y comportamiento, pero eso yo no lo sabía a los 9 años, yo solo veía a Manzo con sus ojos de diablo y su cara morena, era la persona más morena que había conocido en mi vida, tenía por la parte de atrás del cabello un mechón pintado de rubio y se lo escondía con un pasador para que los maestros no lo expulsarán. En esa época ya me empezaba a gustar la lectura y descubrí entre los libros de mi papá uno que se llamaba “Las aventuras de Don Camilo” era la historia de un cura de un pueblo y del alcalde comunista que era retratado como un hombre muy malo, para mi Manzo era como el alcalde, sin moral ni ética y casi confundido por el mismo demonio ante los ojos de Don Camilo.

Bueno, pues comencé con mi labor de realizar las tareas de Manzo todos los días antes de salir de clases, las hacia rápido y sin márgenes rojos como pedía la maestra, pero a él no le importaba. El cuarto año de primaria paso rápido y la entrada a quinto de primaria era emocionante pues ya nuestro salón estaba en la parte de arriba de la escuela, lo cual nos hacía sentir importantes. Llegue el primer día de clases contenta de los uniformes nuevos, las libretas recién forradas, la mochila nueva también y los zapatos bien lustrados, había pasado unas vacaciones felices en la Ciudad de Morelia en compañía de mis primos y primas, así que tenía el ánimo por el cielo. Pero todo eso llego a su fin ese mismo día, cuando al sonar el timbre de salida se acercó Manzo y me dio su libreta: MI tarea güera, y yo sentí como se hundía el mundo a mis pies. Jamás habíamos hablado de cuánto tiempo duraría mi “castigo” por mentarle la madre, pero yo asumía que al terminar el ciclo escolar con ello terminaría mi condena. Bueno, pues Manzo tenía otros planes, al parecer pensaba que durante toda la primaria le iba a hacer la tarea, me enojé, pero la hice.

El quinto año trajo consigo también nuevos retos, teníamos un taller de costura y cada mes debíamos hacer algo diferente, un paño de cocina, una carpeta para poner encima de la tele, etc. Cierto día nos pidieron algo diferente: un bastidor de madera, anexo la imagen porque exactamente así era, con clavos en los que ponías el estambre y luego lo sacabas para ir formando una bufanda, la cual sería el maravilloso regalo del día del padre.

El día D llego una vez que terminadas las clases la maestra nos indicó que podíamos guardar todo y esperar la hora de la salida, guarde todas mis cosas, era un buen día, no había perdido ningún color, mis libretas estaban ordenadas y mi mesa banco era la más limpia, seguro salía primero. Sobre la mesa banco solamente tenía mi bastidor, los demás compañeros se juntaron en el escritorio de la maestra a que los ayudara porque se les había enredado el estambre, porque no les estaba quedando bien, o simplemente para pregunta: ¿así está bien maestra? Yo jamás me acercaba, prefería no tener mucho contacto con las maestras. Estaba disfrutando de mi momento sublime, esperando la salida cuando de la nada una libreta cayo en mi mesa:

- ¿A qué hora vas a hacer mi tarea güerita?

Creo que fue la primera vez que sentí rabia en mi vida, impotencia, coraje, no sé cómo, ni de donde salieron las palabras, pero me atreví a contestarle:

-          No te voy a hacer ya nada, nunca ninguna tarea.

Se quedó impresionado, pero de inmediato recupero la compostura y su papel de niño problema:

-          Ah ¿sí?, pues le voy a decir a la maestra de la grosería que me dijiste.

-          Haz lo que quieras. Dije con la voz entrecortada y el miedo en mis ojos.

Manzo me echo una mirada retadora y comenzó a dirigirse hacia el escritorio de la maestra mientras me veía y sonreía, al llegar se puso atrás de la maestra y comenzó a tocar su hombro, mi corazón latía más rápido que nunca, mi cabeza parecía que iba a explotar, pero no sentía miedo, sentía coraje. Manzo siguió tocando el hombro de la pobre mujer que tenía más de 40 alumnos mientras decía: maestraaaaaa, maestraaaaaa, pero la maestra tenia al menos a 16 personas rodeando su escritorio, hablando y preguntando al mismo tiempo.

No puedo explicar que me paso, no logro recordar de donde saque esa fuerza sobre humana que me hizo tomar el bastidor con una mano y lanzárselo a Manzo, lo hice con tal fuerza que pensé que el bastidor atravesaría la pared y llegaría al salón de 6º, desafortunadamente no fue así, Manzo logro agacharse y el bastidor le dio directamente a la cara de la maestra. En ese momento sentí que todo paso en cámara lenta, el bastidor golpeando a la maestra, Manzo agachándose mientras se reía, todos los alumnos que rodeaban a la maestra volteando a verme, impresionados, impactados, como si fuera lo peor que habían visto en su vida y eso que acababa de suceder el temblor del 85. Alguien grito: ¡Fue Malena, fue Malena maestra!

Yo quede atónita, no podía creer lo que acababa de hacer, claramente las consecuencias serían peores que mentarle la madre a un compañero. Tomé mi mochila y Salí corriendo del salón, mientras el timbre sonaba y se escuchaban los gritos de felicidad de los niños porque ya se iban a casa.

Un compañero me agarro del brazo y me dijo con cara angustiada: Malena te habla la maestra, lo ignoré y me fui al trabajo de mi mamá, no dije nada de lo sucedido, pero tuve el estómago revuelto toda la tarde, toda la noche, no quería comer, no quería pensar, creo que tuve fiebre. Deseaba que al día siguiente temblara de nuevo, que se cayera la escuela, que simplemente desapareciera de mi cama y mis papás no pudieran llevarme al día siguiente a la escuela. Pero no pasó nada, el amanecer llego y todo fue “normal” lo más increíble es que en la escuela también todo fue “normal” la maestra no dijo, ni hizo nada, me entregó mi bastidor y me dijo que no lo vuelva a aventar, Manzo jamás en la vida me volvió a hablar ni a molestar, nunca más tuve que hacer sus tareas.

No me considero una persona violenta, no sé cómo explicar lo sucedido, solo creo que a veces como dice Enrique Bunbury: todo arde si le aplicas la chispa adecuada.

Todo este relato viene a colación debido a que el día de ayer tuve un enfrentamiento con un compañero de mi trabajo, enfrentamiento en donde nuevamente quedé sorprendida de mi misma, de mis palabras y de cómo cuando ya no tienes nada que perder, cuando alguien te quita tanto, te quita también el miedo y enfrentas al enemigo quien, seguramente te creyó insuficientemente e incapaz de enfrentarte a el cara a cara. Ya saben amigos míos, nunca menosprecien a las personas y nunca hagan enojar a una dulce niña con un bastidor de madera.

 

jueves, 16 de mayo de 2019

¿Sabes? Debes ser un vicio, porque jamás una boca me hizo volver tantas veces por un beso.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Fui de ti

Fui de ti,
Solo de ti.
El dolor de la indiferencia
Se compara solo con tu ausencia.
Ya no nacen de mi palabras bellas,
Ya mi alma es de piedra.
Fui todo por ti,
Quizás di de más,
O tal vez me falto dar.
Hoy sólo sé que fui totalmente de ti,
Se rompió una parte de mi,
Lo sé por qué ya no hay dolor,
Solo tristeza y decepción.
Fui de ti... te di mi corazón.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Pocima de amor

Debería existir un límite para que una sola persona te rompa el corazón.
Deberían haber leyes que prohiban herir a un corazón que ya tiene demasiadas cicatrices.
Deberían inventar una pócima para no sentir,
O al menos avisar, cuando el caos va a venir.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

JAVIER



Javier en mi vida y mi corazón,
Javier mi locura y mi razón,
Pequeño y gigante,
Y  gran carácter,
Javier mi hijo, Javier mi ángel.

Javier dormido, cazando dragones,
Javier mi niño, haciendo canciones.

Javier riendo y dibujando,
Javier mi todo, mi sol, mi regalo.

En todas partes Javier,
En cada rincón tu nombre,
Javier, Javier mi pequeño, que se va volviendo hombre.


domingo, 5 de noviembre de 2017

LAGRIMAS EN SILENCIO

Conversaciones vacías,
intentos de besos frustrados,
lagrimas de tristeza en silencio
y un corazón destrozado.

Seguimos juntos, pero no,
sigue intacto el cariño hacia mi
y sigue intacto mi amor hacia ti.
La indiferencia duele,
duele más que si te fueras,
por que cuando te quedas
son pequeños alfileres que se clavan en mi ser.

Mejor sería,
si me matarás del todo,
como duele no ser nada, lo siento en cada palabra,
se nota en cada mirada.

Intentos de amor frustrado,
por que ya no hay ni deseo,
lagrimas de tristeza en silencio
por que hay luto, más no muerto.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Siento dolor

Este dolor que siento
No lo puedo contener,
Escucho mi alma romperse
Y mi ser desfallecer.

Este dolor que siento
No me deja respirar,
Mi vida quedó vacía,
Hoy estoy en soledad.

Cada paso, cada acción,
Me cuesta tanto,
Solo puedo detenerme
Y estallar en llanto.

Este dolor que siento
Me hunde en pozo obscuro,
No sé si podré salir,
No sé si podré vivir.

Este dolor que siento,
¡No quiero sentirlo más!
Abandono está vida,
Por un momento de paz.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Ruedan lágrimas en mi

Ruedan lágrimas en mi,
No dejan de hacerlo.
Pensé que en mi interior,
Yo ya era de acero.

Levantando los escombros,
Los pedazos de mi vida,
Esta vez el daño es tanto,
Que me deja malherida.

Un grito ahogado en el silencio,
No quiero que nadie me escuche,
Lloro escondida, impotente,
Y me ahogo lentamente.

Ruedan lágrimas en mi,
Caen por todo mi cuerpo,
Mi piel llena de cicatrices,
Y mis días se hacen grises.

Grito hacia adentro y lloro,
Ruedan lágrimas en mi.

Y en este silencio ignoro... si tú eras para mí.

viernes, 25 de octubre de 2013

VENDO DOLOR






Vendo mil noches de insomnio,
Por culpa de un corazón herido.
Vendo el dolor y las lágrimas,
Pues nunca fuiste realmente mio.

Vendo profunda tristeza;
Si acaso hay quien la quiera,
Vendo un amor traidor,
A quien lo quiera, al mejor postor.

Vendo unos besos falsos,
Vendo las ilusiones,
Vendo una entrega loca,
Que ayer sintieron dos corazones.

Y vendo todo el deseo,
Caricias, frases, falacias,
Vendo la fiebre que lo acompaña
Y que siento aun en mi alma.

Vendo mil noches de insomnio,
Vendo el dolor y las lágrimas,
Vendo este pobre amor,
Lo vendo todo, vendo dolor.

lunes, 7 de octubre de 2013

GOLPE EN SECO




Un grito ahogado en la noche,
una esperanza perdida,
palabras que se clavan en el alma
termina tu vida y la mia.

Lagrimas que escurren calladas,
silencio total en la casa,
te vas y me dejas sin nada,
te vas y mi vida se acaba.

Dolor recorriendo mi cuerpo,
angustia que dobla mi fuerza,
tremenda agonia en silencio,
un golpe, un golpe en seco.


domingo, 9 de septiembre de 2012

Un bolillo con leche condensada

“La vida esta llena de recuerdos” suena a una frase de comercial de refresco, ¿no?, sin embargo, es muy cierta. Todo lo que tiene que ver con mi vida actual es parte de aquello que esta en mi memoria, aunque también debo decir que es curiosa la manera en la que recuerda cada persona, como dijo el gran Silvio Rodríguez; “que maneras mas curiosas, de recordar tiene uno…” es más, dicen que si sucede un accidente, en plena luz del día, ante los ojos de mas de 5 personas, tendrás 5 o mas versiones diferentes de lo que sucedió. Y es que todo tiene que ver con la manera en que cada quien percibe las cosas. Hasta hace poco mi hermana y yo siempre discutíamos con mi mamá cada vez que hablábamos de nuestra infancia. – yo nunca las regañaba. –Mamá tú siempre nos regañabas, hasta por lo que no hacíamos. –En serio están locas, yo siempre fui buena…. Y así podíamos seguir horas y horas. La realidad es mi mamá fue todo menos una madre abnegada o sufrida. Sé que no exagero al decir que nos tenia totalmente controladas, no le teníamos miedo, le teníamos terror, de hecho mientras escribo esto siento escalofríos de pensar en la cara que hará mientras lo lea. Cuando íbamos de visita a casa de alguien y hacíamos un comentario fuera de lugar, desde el otro extremo de la sala podíamos sentir su mirada clavándose como puñal y una vocecita en la cabeza te decía “ya valiste”, sabias que no había salvación, te había visto o escuchado y tendrías que pagar por ello. En fin, mi memoria en cuanto a mi madre siempre fue así, llena de anécdotas de regaños y castigos, llanto y más castigos. Pero también es verdad que hay ciertos disparadores de memoria, como cuando hueles un perfume que usaste en algún momento de tu vida y vienen los recuerdos de golpe, galopantes como una estampida y destruyen todos los recuerdos anteriores. Exactamente eso mismo me sucedió. Resulta que mi hijo de casi 3 años se ha vuelto fanático de los superhéroes, para desgracia mía estrenaron una versión nueva de Spiderman y a partir del día que la vio en el cine le tuve que comprar la versión anterior y la ve una y otra y otra vez. En mi afán y deseo de no quedar más dañada de lo que ya estoy decidí variar un poco y buscar en internet capítulos de la caricatura, una caricatura viejita, por supuesto. La encontré y fue ahí donde sucedió…comenzó la música, “spiderman, el hombre araña, spiderman lanza la red… tus manos alcanzan a todo el que hace el mal, ninguno escapa si los atrapas con tu tela especial…” de pronto una sensación de tranquilidad me invadió, vinieron a mi mente tantos y tantos recuerdos que estaban en algún baúl olvidado y empolvado de mi memoria. Vino a mi el rostro joven de mi madre, tan bella, tan impecable, ella y yo solas en aquel departamento, viendo el Sorprendente hombre araña, sentadas en la sala verde de cuadros, con la televisión que tenia 13 canales y que se encendía sin control remoto, la pequeña mesa de centro que siempre tenia flores, el reloj que aun conserva… tic, tac, tic, tac, el frio de una tarde en el Distrito Federal, y ella, con ropa de casa, un pants y una sudadera gris, sus hermoso cabello y sus uñas pintadas de rojo sosteniendo un plato con un bolillo y leche condensada encima, pasábamos la tarde viendo caricaturas, Sandy Bell, Candy Candy, en este momento puedo recordar incluso su olor, pero no el olor a su Chanel # 5, no, su olor a “mi mama” que ahora al escribir estas líneas me saca unas lagrimas de nostalgia. La recuerdo sentada en la cocina contándonos su infancia, sus vivencias, siempre histriónica actuando cada una de ellas y haciendo todos los ruidos… “entonces tac tac tac se cayo el juguete que tenia agarrado y trac se paro tu abuelo, -¿que hacen?, nos dijo y –jajajaja nos reímos…” como si fuera locutora de radio, así narraba cada cosa que sucedía. Fue en ese momento, escuchando la canción del Hombre Araña que comprendí que una madre no es solo una cosa, no es solo regaños y disciplina, no es solo castigos y la “bruja” mala del cuento de mi vida, también esta esa parte olvidada, esa maravillosa parte, esos sacrificios, ese amor que quizá no fue expresivo pero que siempre estuvo ahí, en cada uniforme impecable, en cada desayuno, en cada risa, en cada historia que nos tenia con la boca abierta, en cada detalle que nos hizo unas niñas buenas. Es cierto, cuando eres madre todo cambia, hasta tus memorias y recuerdos, por que hoy puedo decir que solo vienen a mi mente aquellos en los que fui una niña inmensamente feliz y pensar que todo se resume a un bolillo con leche condensada. Adivinen que esta comiendo ahora mi hijo, adivinen que película veremos juntos… otra vez. Gracias por aquel bolillo, gracias por darme la vida, gracias por ser tú… te amo mamá

domingo, 19 de agosto de 2012

Había una vez...

Había una vez, un te amo que nunca dijimos, un "quédate" que se quedo atorado en mi corazón y un te extraño que se fue contigo.

sábado, 22 de agosto de 2009

DESDE UN LIMBO, DESDE UN CIELO


Desde un limbo o desde un cielo,

te encontrabas flotando,

hermosa alma infantil,

te sentias tan felíz, no querias salir de ahi.


Pasaron muchos años, pero un día Dios te dijo,

-Es momento de nacer y de ir a conocer.

Y tú, siempre tan terco,

decidiste no ceder.

Te quedarías por siempre en ese bello lugar.


Pero un día desde arriba,

con tu curiosidad traviesa,

viste a una mujer muy sola,

y quisiste estar con ella.


Llegaste flotando desde arriba,

me llenaste de alegria,

desde un limbo o desde un cielo,

cuando supe que vendrías.


Felicidad, anhelo,

y pensar que me elegiste,

mi tierno angel pequeño,

desde un limbo, desde un cielo.


sábado, 18 de julio de 2009

SOY FELIZ




Hace mucho que no escribo... muchos reclamos han llegado a este blog y a mi correo electronico, por eso debo decirles que mis poemas son o mas bien, siempre habían sido una valvula de escape a mis tristezas, problemas y soledad.


Hace mucho que no escribo... por que no me siento sola, ni triste, ni vacia.... la verdad hace mucho que no escribo.... por que hace mucho SOY FELIZ.






Soy feliz,


tanto, que mis ojos ya olvidaron


aquel liquido claro,


que brotaba sin parar.




Soy feliz,


y hoy el sol me ilumina,


y mi vida no termina


hoy te siento cada día.




Soy felíz,


como siempre soñé serlo,


pues en noches de desvelo


no creí que llegarías.




Soy felíz,


hoy sé que estás conmigo,


que te tengo y no te tengo,


y que aún no te conozco.




Soy felíz,


por que yo te llevo dentro,


siento cada movimiento,


vivo cada sentimiento.




Soy felíz,


gracias por colarte en mi vida,


por llenerme de alegría,


por robarte mis días.




Soy felíz,


y hoy estoy para cuidarte,


soñando con abrazarte,


viviendo... para amarte.

viernes, 26 de septiembre de 2008

NI HEROE, NI OGRO...



Recuerdo como si fuera ayer los sueños que tuve hace muchos años, deseaba una bella boda, si, así es, deseaba casarme y tener muchos, muchos hijos, y ya sabía exactamente con quien seria. Era un hombre mayor que yo, apuesto, profesionista, atento, bueno y saben que es lo mejor de todo? Que me correspondía!!, para el yo era lo mas importante en su vida, me amaba incondicionalmente, sin celos ni presiones, ni nada por el estilo. En realidad, habían varios inconvenientes, uno de ellos, es que el era casado y lo peor de todo es que su esposa, era mi mama!!... así es, en mi infancia estaba muy enamorada de mi padre y odiaba grandemente que mi mama siempre estuviera con el.

Con el tiempo, todo empeoro, nació mi hermana Gabriela… justo lo que necesitaba!! Más competencia. La lucha por lograr la atención de mi padre era infinita, ella llorando y chupándose el dedo y yo haciendo payasadas para que él riera.

Pero ahora que lo pienso, siempre tuve su atención, como aquel día en que literalmente confió ciegamente en mí y dejo que lo guiara con los ojos cerrados desde la tienda hasta la casa. Al llegar le dije: Abre los ojos!! Y se mostró muy sorprendido de que supiera como llegar a la casa, recuerdo que me sentí muy inteligente. Hoy en día cuando siento que no puedo hacer algo vienen a mi mente esos recuerdos.

Otra acedota de esos tiempos, (controversia, por cierto) es la del día que me dejo ir sola, en metro desde mi escuela hasta su trabajo, con unas simples instrucciones, “te bajas en Pino Suárez y ahí es mi trabajo” Pienso mucho en aquellos momentos en que me daba confianza, como en el temblor del 85, cuando nos abrazo muy fuerte a mi hermana y a mi y nos dijo al oído “Todo va a estar bien, no pasa nada” recuerdo que le creí, le creí a pesar de ver edificios derrumbados y gente gritando.

También pienso en las veces que al llegar a la primaria le decía “papa, se me olvido que tenia que traer una cartulina blanca hoy”, después, al estar sentada en mi lugar pensando en el gran regaño de la maestra aparecía el, con la cartulina bajo el brazo y su bella sonrisa que me daba paz.

Ese era mi papa, mi héroe de la infancia, el invencible, el que todo lo sabia y todo lo podía. Aunque, todos los héroes caen algún día.

Llego mi adolescencia y mis ganas de comerme al mundo y fue entonces que comencé a ver diferente a mi padre. Reconocí sus errores y descubrí con tristeza que no todo lo sabía, que también tropezaba y que muchas veces decía que todo estaría bien y no era verdad.

Descubrí, además, su lado malvado cuando negaba un permiso o cuando comenzó a castigarme por reprobar en la escuela.

Así fue, mi héroe se volvió un ogro malvado y gruñón, al cual varias veces en esa época le grite “te odio” para después encerrarme a llorar en mi cuarto.

Hoy sin embargo, comprendo su lucha, tratando con dos adolescentes insensatas y una bebe un camino.

Pienso mucho en aquellos dos extremos, en mi padre-héroe y en el ogro que ponía cara triste, sabiendo que debía castigarme, por verme llegar a las dos de la mañana cuando le prometía llegar a las 11.

Hoy, pienso mucho en el, pero ya no como ídolo o villano, simplemente como mi padre. Cuando mas sola estoy, le llamo por teléfono y me cuenta sus cosas, nunca estamos de acuerdo ni en política, ni en religión, se burla de los programas que veo y no comprende mi trabajo, pero me encanta discutir con el.

Mucho de lo que hoy soy se lo debo a el, a su confianza, a su seguridad y también a sus regaños.

Disfruto mirar fotos y recordar cuando me quería casar con el, en las veces que maldije ser su hija y en como nos reímos viendo Mr Bing.

En cada sonrisa y cada lagrima de esta historia esta su nombre… Javier.

El Javier que hoy no es héroe, ni ogro, sino testigo mudo de cada éxito y cada fracaso, de cada locura y cada acto de sensatez, el que me mira con su rostro triste cuando debo irme y el que me recibe alegre cada ves que vuelvo a casa, un amor sin limites, ni condiciones, por eso y por tantas cosas más, ayer, hoy, mañana y siempre…. Simplemente mi papa.

domingo, 8 de junio de 2008

EN MIS SUEÑOS Y EN MI MENTE


En mis sueños y en mi mente,

cuando estoy entre la gente,

aparece tu recuerdo,

aparece suavemente.


Cuando de prisa voy

y la rutina me alcanza,

tu risa es un eco lejano

y llega a mi como una danza.


En los cajones y entre mis sabanas,

en mi cocina y hasta en mi cama,

aunque me escondo viene el recuerdo

con tanta fuerza como un anhelo.


¿Que debo hacer para olvidarte?

si estas en todo... hasta en el aire.

¿Que debo hacer para no pensarte?

si no me basta con no buscarte.


En mis sueños y en mi mente,

descansan tus palabras junto a mi cuerpo,

¡y viene de pronto como un golpe de lluvia!

y viene lenta esa voz que es tan tuya.


¿Que debo hacer para alejarte?

si estas en todo... hasta en el tiempo,

estas en mi vida, estas en mi muerte,

estas en mis sueños... estas en mi mente.




jueves, 5 de junio de 2008

TE EXTRAÑO Y TE SIENTO




Extraño tu amor y tu aliento

por que tu ausencia, duele aquí adentro.

Te siento aun cuando no quiero,

y en este sentir viviendo muero.



Te extraño y te siento

en ese beso que no fue,

en todos esos sueños

e ilusiones que dejé.



Te siento en mis días,

te siento en mi piel,

te extraño en las noches,

que saben a hiel.



Te siento aun en tu ausencia,

te extraño en las noches vacías,

estás presente en mi cobardía

que ya no sé cómo evadirla.



Te extraño y te siento,

pues soy yo quien te busca,

entre los restos de aquel amor

te encuentro hoy en mi dolor.



Soy yo que te quiero,

por eso te extraño y siento,

te extraño aun cuando no quiero

y en este sentir viviendo muero

lunes, 17 de marzo de 2008

LA ULTIMA LAGRIMA


Esta es la última lágrima,

que derramo en mi cama vacía,

mi último grito del alma,

mis últimos sueños perdidos.



Te di por completo mi ser

y pensaste que era muy poco,

adorarte fué mi obsesión

y con ella moría yo.



Mi último grito del alma,

lo dedico a tí en esta noche,

pues mi cuerpo me exige esa paz,

que no pudo brindarme tu amor cobarde.



En esta, mi última lágrima;

se escapan mis ilusiones,

también se marchan, cansadas y tristes,

resonando en un eco, mis oraciones.



Te dedico este último llanto,

que en mil noches como esta, lleno este cuarto,

y es el último, te lo juro!!

pues este amor, merece algo puro.



Y cayó en mi cama vacía,

se perdió en mi almohada blanca,

este último grito de mi alma,

esta última y palida lagrima.