La única lucha que se pierde, es aquella que se abandona.

La única lucha que se pierde, es aquella que se abandona.
Hay amores que matan, pero el tuyo... Me ha resucitado

domingo, 4 de diciembre de 2016

Ruedan lágrimas en mi

Ruedan lágrimas en mi,
No dejan de hacerlo.
Pensé que en mi interior,
Yo ya era de acero.

Levantando los escombros,
Los pedazos de mi vida,
Esta vez el daño es tanto,
Que me deja malherida.

Un grito ahogado en el silencio,
No quiero que nadie me escuche,
Lloro escondida, impotente,
Y me ahogo lentamente.

Ruedan lágrimas en mi,
Caen por todo mi cuerpo,
Mi piel llena de cicatrices,
Y mis días se hacen grises.

Grito hacia adentro y lloro,
Ruedan lágrimas en mi.

Y en este silencio ignoro... si tú eras para mí.

miércoles, 7 de enero de 2015

viernes, 22 de noviembre de 2013

viernes, 25 de octubre de 2013

VENDO DOLOR






Vendo mil noches de insomnio,
Por culpa de un corazón herido.
Vendo el dolor y las lágrimas,
Pues nunca fuiste realmente mio.

Vendo profunda tristeza;
Si acaso hay quien la quiera,
Vendo un amor traidor,
A quien lo quiera, al mejor postor.

Vendo unos besos falsos,
Vendo las ilusiones,
Vendo una entrega loca,
Que ayer sintieron dos corazones.

Y vendo todo el deseo,
Caricias, frases, falacias,
Vendo la fiebre que lo acompaña
Y que siento aun en mi alma.

Vendo mil noches de insomnio,
Vendo el dolor y las lágrimas,
Vendo este pobre amor,
Lo vendo todo, vendo dolor.

lunes, 7 de octubre de 2013

GOLPE EN SECO




Un grito ahogado en la noche,
una esperanza perdida,
palabras que se clavan en el alma
termina tu vida y la mia.

Lagrimas que escurren calladas,
silencio total en la casa,
te vas y me dejas sin nada,
te vas y mi vida se acaba.

Dolor recorriendo mi cuerpo,
angustia que dobla mi fuerza,
tremenda agonia en silencio,
un golpe, un golpe en seco.


domingo, 9 de septiembre de 2012

Un bolillo con leche condensada

“La vida esta llena de recuerdos” suena a una frase de comercial de refresco, ¿no?, sin embargo, es muy cierta. Todo lo que tiene que ver con mi vida actual es parte de aquello que esta en mi memoria, aunque también debo decir que es curiosa la manera en la que recuerda cada persona, como dijo el gran Silvio Rodríguez; “que maneras mas curiosas, de recordar tiene uno…” es más, dicen que si sucede un accidente, en plena luz del día, ante los ojos de mas de 5 personas, tendrás 5 o mas versiones diferentes de lo que sucedió. Y es que todo tiene que ver con la manera en que cada quien percibe las cosas. Hasta hace poco mi hermana y yo siempre discutíamos con mi mamá cada vez que hablábamos de nuestra infancia. – yo nunca las regañaba. –Mamá tú siempre nos regañabas, hasta por lo que no hacíamos. –En serio están locas, yo siempre fui buena…. Y así podíamos seguir horas y horas. La realidad es mi mamá fue todo menos una madre abnegada o sufrida. Sé que no exagero al decir que nos tenia totalmente controladas, no le teníamos miedo, le teníamos terror, de hecho mientras escribo esto siento escalofríos de pensar en la cara que hará mientras lo lea. Cuando íbamos de visita a casa de alguien y hacíamos un comentario fuera de lugar, desde el otro extremo de la sala podíamos sentir su mirada clavándose como puñal y una vocecita en la cabeza te decía “ya valiste”, sabias que no había salvación, te había visto o escuchado y tendrías que pagar por ello. En fin, mi memoria en cuanto a mi madre siempre fue así, llena de anécdotas de regaños y castigos, llanto y más castigos. Pero también es verdad que hay ciertos disparadores de memoria, como cuando hueles un perfume que usaste en algún momento de tu vida y vienen los recuerdos de golpe, galopantes como una estampida y destruyen todos los recuerdos anteriores. Exactamente eso mismo me sucedió. Resulta que mi hijo de casi 3 años se ha vuelto fanático de los superhéroes, para desgracia mía estrenaron una versión nueva de Spiderman y a partir del día que la vio en el cine le tuve que comprar la versión anterior y la ve una y otra y otra vez. En mi afán y deseo de no quedar más dañada de lo que ya estoy decidí variar un poco y buscar en internet capítulos de la caricatura, una caricatura viejita, por supuesto. La encontré y fue ahí donde sucedió…comenzó la música, “spiderman, el hombre araña, spiderman lanza la red… tus manos alcanzan a todo el que hace el mal, ninguno escapa si los atrapas con tu tela especial…” de pronto una sensación de tranquilidad me invadió, vinieron a mi mente tantos y tantos recuerdos que estaban en algún baúl olvidado y empolvado de mi memoria. Vino a mi el rostro joven de mi madre, tan bella, tan impecable, ella y yo solas en aquel departamento, viendo el Sorprendente hombre araña, sentadas en la sala verde de cuadros, con la televisión que tenia 13 canales y que se encendía sin control remoto, la pequeña mesa de centro que siempre tenia flores, el reloj que aun conserva… tic, tac, tic, tac, el frio de una tarde en el Distrito Federal, y ella, con ropa de casa, un pants y una sudadera gris, sus hermoso cabello y sus uñas pintadas de rojo sosteniendo un plato con un bolillo y leche condensada encima, pasábamos la tarde viendo caricaturas, Sandy Bell, Candy Candy, en este momento puedo recordar incluso su olor, pero no el olor a su Chanel # 5, no, su olor a “mi mama” que ahora al escribir estas líneas me saca unas lagrimas de nostalgia. La recuerdo sentada en la cocina contándonos su infancia, sus vivencias, siempre histriónica actuando cada una de ellas y haciendo todos los ruidos… “entonces tac tac tac se cayo el juguete que tenia agarrado y trac se paro tu abuelo, -¿que hacen?, nos dijo y –jajajaja nos reímos…” como si fuera locutora de radio, así narraba cada cosa que sucedía. Fue en ese momento, escuchando la canción del Hombre Araña que comprendí que una madre no es solo una cosa, no es solo regaños y disciplina, no es solo castigos y la “bruja” mala del cuento de mi vida, también esta esa parte olvidada, esa maravillosa parte, esos sacrificios, ese amor que quizá no fue expresivo pero que siempre estuvo ahí, en cada uniforme impecable, en cada desayuno, en cada risa, en cada historia que nos tenia con la boca abierta, en cada detalle que nos hizo unas niñas buenas. Es cierto, cuando eres madre todo cambia, hasta tus memorias y recuerdos, por que hoy puedo decir que solo vienen a mi mente aquellos en los que fui una niña inmensamente feliz y pensar que todo se resume a un bolillo con leche condensada. Adivinen que esta comiendo ahora mi hijo, adivinen que película veremos juntos… otra vez. Gracias por aquel bolillo, gracias por darme la vida, gracias por ser tú… te amo mamá

domingo, 19 de agosto de 2012

Había una vez...

Había una vez, un te amo que nunca dijimos, un "quédate" que se quedo atorado en mi corazón y un te extraño que se fue contigo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cuento tradicional del Tibet






Un pequeño gusano caminaba un día en dirección al sol.
Muy cerca del camino se encontraba una hormiga, quien le preguntó:
-¿Hacia dónde te diriges? Sin dejar de caminar, contestó:
-Anoche tuve un sueño, soñé que desde la punta de la gran montaña
yo miraba todo el valle. ¡Me gustó tanto lo que vi en mi sueño que he
decidido realizarlo! La hormiga sorprendida, viendo cómo su amigo se
alejaba, le gritó: -¡Debes estar loco! ¿Cómo podrás llegar hasta aquel
lugar? ¡Si eres una simple oruga! Una piedra será una montaña para ti,
un pequeño charco será un mar, y cualquier ramita será una barrera
imposible de atravesar.
Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no
dejaron de moverse. De pronto oyó la voz de un escarabajo: -¿Hacía
dónde te diriges con tanto empeño? El gusanito le dijo jadeante:
-Anoche tuve un sueño y deseo realizarlo, subiré a esa montaña y desde
allí ¡contemplaré todo nuestro mundo! El escarabajo riéndose a carcajadas
le dijo: -Ni yo, con patas más grandes que las tuyas, intentaría llegar
hasta allí ¡es imposible! La oruga sudando continuó su camino, ya había
avanzado unos cuantos centímetros. También se encontró con una araña,
un ciempiés, una rana, una flor… todos le aconsejaron a nuestro amigo
que regrese a su casa. ¡No lo lograrás jamás! -le dijeron-
Pero él continuó. En su interior había un impulso que lo obligaba a seguir.
Ya agotado, sin fuerzas, decidió parar a descansar. -Estaré mejor- fue lo
último que dijo, y murió.
Todos los animales del valle se reunieron alrededor de él, lo consideraban
alguien que murió por querer realizar un sueño irrealizable.
Una mañana en la que el sol brillaba intensamente, todos los animales se
volvieron a juntar en torno a aquello que se había convertido en una
advertencia para los atrevidos.
De pronto quedaron atónitos. Aquel armazón duro comenzó a quebrarse
y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la
oruga que creían muerta.
Poco a poco, fueron saliendo unas hermosas alas de los colores del arco iris.
Aquel impresionante ser que tenían frente a ellos era una mariposa.
Todos quedaron sin palabras… Pudieron contemplar cómo se fue volando
hasta la gran montaña a realizar su sueño, el sueño por el que había vivido,
por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir.

jueves, 22 de abril de 2010

MI GUERRERO


Cuenta la leyenda,
que un guerrero existía,
que luchaba en batallas
y que siempre vencía.

Dicen que aquel guerrero, era invencible
pues tenía un secreto.
Tenía la fuerza de un amor puro,
casi perfecto.

Eran dos princesas
que mucho lo amaban
el guerrero entonces,
siempre regresaba.

Pero sucedio, que los años pasaban,
en el guerrero invensible la vida cambiaba,
sus brazos y piernas ya no eran tan fuertes
decidio entonces, esperar la muerte.

Un nuevo y poderoso enemigo
declaro la guerra,
pero aquel guerrero
le pidio una tregua.

El guerrero estaba
cansado y sin fuerza,
y rendido y triste
regreso a su casa.

Mientras el dormia
lo despertaron las risas,
eran sus princesas
que alegres jugaban,
al verlas inocentes el guerrero sabía
que debia luchar mientras haya vida.

Con fuerzas renovadas
emfrento la guerra
y valiente y fuerte
él logro vencerla.

La ultima vez que lo vi
se despidio con un beso,
iba a la batalla firme y sin miedo.

Prometio que pronto
me vendria a buscar,
para enseñar a un pequeño
que debe luchar.