La única lucha que se pierde, es aquella que se abandona.

La única lucha que se pierde, es aquella que se abandona.
Hay amores que matan, pero el tuyo... Me ha resucitado

miércoles, 15 de noviembre de 2017

JAVIER



Javier en mi vida y mi corazón,
Javier mi locura y mi razón,
Pequeño y gigante,
Y  gran carácter,
Javier mi hijo, Javier mi ángel.

Javier dormido, cazando dragones,
Javier mi niño, haciendo canciones.

Javier riendo y dibujando,
Javier mi todo, mi sol, mi regalo.

En todas partes Javier,
En cada rincón tu nombre,
Javier, Javier mi pequeño, que se va volviendo hombre.


domingo, 5 de noviembre de 2017

LAGRIMAS EN SILENCIO

Conversaciones vacías,
intentos de besos frustrados,
lagrimas de tristeza en silencio
y un corazón destrozado.

Seguimos juntos, pero no,
sigue intacto el cariño hacia mi
y sigue intacto mi amor hacia ti.
La indiferencia duele,
duele más que si te fueras,
por que cuando te quedas
son pequeños alfileres que se clavan en mi ser.

Mejor sería,
si me matarás del todo,
como duele no ser nada, lo siento en cada palabra,
se nota en cada mirada.

Intentos de amor frustrado,
por que ya no hay ni deseo,
lagrimas de tristeza en silencio
por que hay luto, más no muerto.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Siento dolor

Este dolor que siento
No lo puedo contener,
Escucho mi alma romperse
Y mi ser desfallecer.

Este dolor que siento
No me deja respirar,
Mi vida quedó vacía,
Hoy estoy en soledad.

Cada paso, cada acción,
Me cuesta tanto,
Solo puedo detenerme
Y estallar en llanto.

Este dolor que siento
Me hunde en pozo obscuro,
No sé si podré salir,
No sé si podré vivir.

Este dolor que siento,
¡No quiero sentirlo más!
Abandono está vida,
Por un momento de paz.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Ruedan lágrimas en mi

Ruedan lágrimas en mi,
No dejan de hacerlo.
Pensé que en mi interior,
Yo ya era de acero.

Levantando los escombros,
Los pedazos de mi vida,
Esta vez el daño es tanto,
Que me deja malherida.

Un grito ahogado en el silencio,
No quiero que nadie me escuche,
Lloro escondida, impotente,
Y me ahogo lentamente.

Ruedan lágrimas en mi,
Caen por todo mi cuerpo,
Mi piel llena de cicatrices,
Y mis días se hacen grises.

Grito hacia adentro y lloro,
Ruedan lágrimas en mi.

Y en este silencio ignoro... si tú eras para mí.

miércoles, 7 de enero de 2015

viernes, 22 de noviembre de 2013

viernes, 25 de octubre de 2013

VENDO DOLOR






Vendo mil noches de insomnio,
Por culpa de un corazón herido.
Vendo el dolor y las lágrimas,
Pues nunca fuiste realmente mio.

Vendo profunda tristeza;
Si acaso hay quien la quiera,
Vendo un amor traidor,
A quien lo quiera, al mejor postor.

Vendo unos besos falsos,
Vendo las ilusiones,
Vendo una entrega loca,
Que ayer sintieron dos corazones.

Y vendo todo el deseo,
Caricias, frases, falacias,
Vendo la fiebre que lo acompaña
Y que siento aun en mi alma.

Vendo mil noches de insomnio,
Vendo el dolor y las lágrimas,
Vendo este pobre amor,
Lo vendo todo, vendo dolor.

lunes, 7 de octubre de 2013

GOLPE EN SECO




Un grito ahogado en la noche,
una esperanza perdida,
palabras que se clavan en el alma
termina tu vida y la mia.

Lagrimas que escurren calladas,
silencio total en la casa,
te vas y me dejas sin nada,
te vas y mi vida se acaba.

Dolor recorriendo mi cuerpo,
angustia que dobla mi fuerza,
tremenda agonia en silencio,
un golpe, un golpe en seco.


domingo, 9 de septiembre de 2012

Un bolillo con leche condensada

“La vida esta llena de recuerdos” suena a una frase de comercial de refresco, ¿no?, sin embargo, es muy cierta. Todo lo que tiene que ver con mi vida actual es parte de aquello que esta en mi memoria, aunque también debo decir que es curiosa la manera en la que recuerda cada persona, como dijo el gran Silvio Rodríguez; “que maneras mas curiosas, de recordar tiene uno…” es más, dicen que si sucede un accidente, en plena luz del día, ante los ojos de mas de 5 personas, tendrás 5 o mas versiones diferentes de lo que sucedió. Y es que todo tiene que ver con la manera en que cada quien percibe las cosas. Hasta hace poco mi hermana y yo siempre discutíamos con mi mamá cada vez que hablábamos de nuestra infancia. – yo nunca las regañaba. –Mamá tú siempre nos regañabas, hasta por lo que no hacíamos. –En serio están locas, yo siempre fui buena…. Y así podíamos seguir horas y horas. La realidad es mi mamá fue todo menos una madre abnegada o sufrida. Sé que no exagero al decir que nos tenia totalmente controladas, no le teníamos miedo, le teníamos terror, de hecho mientras escribo esto siento escalofríos de pensar en la cara que hará mientras lo lea. Cuando íbamos de visita a casa de alguien y hacíamos un comentario fuera de lugar, desde el otro extremo de la sala podíamos sentir su mirada clavándose como puñal y una vocecita en la cabeza te decía “ya valiste”, sabias que no había salvación, te había visto o escuchado y tendrías que pagar por ello. En fin, mi memoria en cuanto a mi madre siempre fue así, llena de anécdotas de regaños y castigos, llanto y más castigos. Pero también es verdad que hay ciertos disparadores de memoria, como cuando hueles un perfume que usaste en algún momento de tu vida y vienen los recuerdos de golpe, galopantes como una estampida y destruyen todos los recuerdos anteriores. Exactamente eso mismo me sucedió. Resulta que mi hijo de casi 3 años se ha vuelto fanático de los superhéroes, para desgracia mía estrenaron una versión nueva de Spiderman y a partir del día que la vio en el cine le tuve que comprar la versión anterior y la ve una y otra y otra vez. En mi afán y deseo de no quedar más dañada de lo que ya estoy decidí variar un poco y buscar en internet capítulos de la caricatura, una caricatura viejita, por supuesto. La encontré y fue ahí donde sucedió…comenzó la música, “spiderman, el hombre araña, spiderman lanza la red… tus manos alcanzan a todo el que hace el mal, ninguno escapa si los atrapas con tu tela especial…” de pronto una sensación de tranquilidad me invadió, vinieron a mi mente tantos y tantos recuerdos que estaban en algún baúl olvidado y empolvado de mi memoria. Vino a mi el rostro joven de mi madre, tan bella, tan impecable, ella y yo solas en aquel departamento, viendo el Sorprendente hombre araña, sentadas en la sala verde de cuadros, con la televisión que tenia 13 canales y que se encendía sin control remoto, la pequeña mesa de centro que siempre tenia flores, el reloj que aun conserva… tic, tac, tic, tac, el frio de una tarde en el Distrito Federal, y ella, con ropa de casa, un pants y una sudadera gris, sus hermoso cabello y sus uñas pintadas de rojo sosteniendo un plato con un bolillo y leche condensada encima, pasábamos la tarde viendo caricaturas, Sandy Bell, Candy Candy, en este momento puedo recordar incluso su olor, pero no el olor a su Chanel # 5, no, su olor a “mi mama” que ahora al escribir estas líneas me saca unas lagrimas de nostalgia. La recuerdo sentada en la cocina contándonos su infancia, sus vivencias, siempre histriónica actuando cada una de ellas y haciendo todos los ruidos… “entonces tac tac tac se cayo el juguete que tenia agarrado y trac se paro tu abuelo, -¿que hacen?, nos dijo y –jajajaja nos reímos…” como si fuera locutora de radio, así narraba cada cosa que sucedía. Fue en ese momento, escuchando la canción del Hombre Araña que comprendí que una madre no es solo una cosa, no es solo regaños y disciplina, no es solo castigos y la “bruja” mala del cuento de mi vida, también esta esa parte olvidada, esa maravillosa parte, esos sacrificios, ese amor que quizá no fue expresivo pero que siempre estuvo ahí, en cada uniforme impecable, en cada desayuno, en cada risa, en cada historia que nos tenia con la boca abierta, en cada detalle que nos hizo unas niñas buenas. Es cierto, cuando eres madre todo cambia, hasta tus memorias y recuerdos, por que hoy puedo decir que solo vienen a mi mente aquellos en los que fui una niña inmensamente feliz y pensar que todo se resume a un bolillo con leche condensada. Adivinen que esta comiendo ahora mi hijo, adivinen que película veremos juntos… otra vez. Gracias por aquel bolillo, gracias por darme la vida, gracias por ser tú… te amo mamá

domingo, 19 de agosto de 2012

Había una vez...

Había una vez, un te amo que nunca dijimos, un "quédate" que se quedo atorado en mi corazón y un te extraño que se fue contigo.